Es muy difícil no sacarle algún partido a una campaña realizada con regalos promocionales, pero su objetivo debe ser conseguir de su dinero el máximo provecho posible. Todos los días vemos acciones publicitarias realizadas sin ton ni son, al boleo; es como si intentáramos pescar sin cebo, posible, pero dificilísimo.

Este artículo pretende darle unas pautas a seguir antes de encargar un regalo promocional o de empresa (que no es lo mismo) y hará que rinda su inversión.

  • ¿Necesitamos un regalo de empresa o un regalo promocional?

No es lo mismo. Puede ver en esta otra entrada las diferentes acciones que se pueden hacer con artículos publicitarios.

  • ¿De qué presupuesto disponemos?

Todas las campañas deben estar limitadas por un presupuesto. Usted debe averiguar cuál es el suyo, sin olvidar otros gastos que pudieran generarse como, por ejemplo, el envío del reclamo o regalo. En ocasiones el invertir más no se corresponde con un aumento de la eficacia de la campaña. En muchas otras el hacer una campaña promocional cicatera puede acarrearle más perjuicios que beneficios.

  • ¿Cuántas unidades necesitamos?

¿Una para cada uno de nuestros clientes? ¿O nos proponemos entregar una a la mitad de los asistentes a una feria o evento?

  • Definir los objetivos

¿Qué objetivos perseguimos con nuestra campaña publicitaria? : aumentar las ventas, promocionar nuestra marca, fidelizar clientes,…. Dependiendo del objetivo necesitaremos seleccionar uno u otro producto.

  • Seleccionar un “timing” adecuado.

Dibujo con interrogantesTiming es una palabra anglosajona que significa tiempo. En marketing se utiliza sobre todo para definir el momento ideal para realizar cualquier acción comercial. La elección del timing adecuado para una acción promocional puede reportarnos grandes beneficios. Algunos ejemplos: Utilizamos los grandes eventos deportivos para hacer campañas regalando productos que los evocan y que nuestro público objetivo (ver más adelante) valora doblemente, por el objeto en sí y por lo que representa como símbolo y recuerdo. O, simplemente, la Navidad o el verano marcan un timing para todo tipo de acciones comerciales y sería un ejemplo de timing pésimamente utilizado el regalar balones de playa en diciembre o gorros de Papá Noel en agosto.

  • Definir el “target” de nuestra campaña.

Target (otro anglicismo), público objetivo y mercado objetivo son términos similares utilizados en mercadotecnia para designar al grupo o grupos de personas que son el objetivo de una acción comercial cualquiera.

Para definir un público objetivo se utilizan todas o algunas de las siguientes variables, pudiendo haber grupos más o menos amplios según engloben a varias de ellas o a una sola:

  • Nivel socio económico
    • Bajo
    • Medio-bajo
    • Medio
    • Medio-alto
    • Alto
    • Muy alto
  • Nivel cultural
  • Religión
  • Edad
    • 0-3 años
    • 4-5
    • 6-10
    • 11-14
    • 15-16
    • 17-19
    • 20-24
    • 25-35
    • 36-45
    • 46-55
    • 56-65
    • Más de 65 años
  • Sexo
    • Hombre
    • Mujer
  • Ocupación
    • Parados
    • Sin cualificación profesional
    • Oficiales
    • Técnicos
    • Autónomos
    • Profesionales
    • Cargos intermedios
    • Ejecutivos
  • Hábitos y motivaciones

Una vez tengamos estos puntos bien claros ya podremos elegir un artículo promocional ideal para nuestra empresa o producto. Le sacaremos el máximo partido a nuestro dinero y la promoción será un éxito. Pero, si aún tiene dudas o no identifica bien alguno de ellos, déjese aconsejar por un profesional.

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