Los productos publicitarios no son un fin en si mismos; forman parte —deberían formar parte, mejor dicho— de una campaña bien definida, coherente y bien planificada. Lamentablemente no siempre es así y con frecuencia vemos clientes que nos encargan una serie de artículos impresos con su logo “para regalar” o “para hacer publicidad”. Bueno, no está mal; no podemos decir que sea tirar con el dinero, ya que siempre le sacaremos un rendimiento. Pero podría ser mucho mejor y, siguiendo unas sencillas pautas, podríamos sacar mucho más provecho de nuestra inversión.

Por ello hacemos este post en Promología, para ayudar a maximizar su ROI (retorno sobre la inversión): reflexione unos minutos sobre cada uno de los siguientes puntos antes de encargar sus regalos de empresa—anote en un papel las soluciones a las cuestiones planteadas— y quedará agradablemente sorprendido por los resultados.

  • OBJETIVO

Antes de nada tenemos que preguntarnos que perseguimos con nuestra campaña promocional. Se supone que tendremos unos fines a no ser que queramos simplemente tirar con nuestro dinero. Estos pueden ser:

  • Conseguir nuevos clientes.
  • Incrementar la facturación con los clientes que ya tenemos.
  • Fidelizar clientes.
  • Atraer visitantes a nuestro stand en una feria.
  • Incrementar el tráfico hacia nuestra web.
  • Uso publicitario (exponer o dar a conocer nuestra marca, simplemente)
  • Otros

Si puede especifique los objetivos en incrementos porcentuales realistas (por ejemplo, incrementar las ventas en un 10%, subir el número de visitas a 5.000, etc…)

  • TARGET
Balón publicidad Vespa

Por cortesía de Museo del Regalo. Años 60.

Tenemos que tener claro a quién va dirigida nuestra campaña publicitaria con reclamos; dependiendo de ello seleccionaremos un producto u otro. El target o público objetivo viene dado por los grupos a quien nos interesa dirigirnos: He aquí algunos de los elementos relacionados con su target a tener en cuenta antes de encargar los artículos publicitarios:

  • Grupos de edades a los que nos interesa dirigirnos (adolescentes, jóvenes, ancianos,…)
  • Grupos sociales (clase media, clase trabajadora, clase alta,…)
  • Grupos educativo-culturales (universitarios, educación básica,…)
  • Por sexo (hombres, mujeres)
  • Profesiones (médicos, amas de casa, fontaneros,…)
  • Nivel adquisitivo (alto, bajo, medio,…)
  • Aficiones.
  • Otros.

Hay más. Usted deberá pensar quien es el público objetivo al que se dirige su producto o su empresa. No necesariamente tiene que seleccionar de todos los campos, es decir, puede orientar una campaña para hombres y mujeres indistintamente, o no importarle el nivel adquisitivo. Un ejemplo sería: personas entre 30 y 50 años, clase alta, grupo cultural-educativo alto o medio, y nivel adquisitivo medio o alto. Haríamos una campaña dirigida indistintamente a hombres, mujeres, sin importarnos profesión, aficiones, ni orientación religiosa, sexual, etc…

  • DISTRIBUCIÓN

La forma de distribuir los productos con nuestra publicidad es sumamente importante. Planificarla con anterioridad puede repercutir muy favorablemente en el éxito de nuestra campaña promocional.

Por ejemplo, ponernos en contacto por e-mail con los visitantes asiduos a una feria de muestra diciéndole que agradeceremos su visita a nuestro stand con un regalo promocional sería mucho más efectivo que repartir los productos a la gente que pasa por los pasillos.

Tenemos que centrarnos en distribuir nuestros productos publicitarios entre el público objetivo que es susceptible de comprar nuestro producto o servicio, si queremos obtener una buena rentabilidad a nuestra campaña.

También la forma de envío debería hacernos pensar sobre que tipo de producto publicitario necesitamos: un paraguas es complicado de enviar, mientras un calendario de sobremesa se puede enviar en un sobre por correo postal. No sería la primera vez que la distribución sale varias veces más cara que el propio producto.

  • MENSAJE
Platillo porcelana promocional

Por cortesía de museodelregalo.com . Años 60

Crear un mensaje propio para nuestra campaña publicitaria es algo muy positivo. El público asimilará mejor su marca, servicio o producto. Y el artículo promocional elegido deberá ser capaz de soportar este mensaje tanto en el aspecto espacial como en el conceptual.

Un ejemplo sería el de una marca de automóviles que personaliza uno de sus modelos a gusto del cliente en varias de sus facetas: color exterior, color tapicería, color salpicadero, varios modelos de asientos, varios tipos de volantes, llantas, etc… El lema escogido, “Único, como tú”, da a entender la exclusividad de su producto y la exclusividad del comprador.

  • SELECCIÓN DEL PRODUCTO PROMOCIONAL

Para la selección del reclamo que más interesa a nuestra campaña debemos tener en cuenta todos los anteriores puntos y al menos otros dos: Que el producto elegido sea compatible con la forma y color de nuestra marca (una marca muy compleja puede ser difícil de imprimir en un bolígrafo, un color rojo se verá muy apagado en un producto negro,…) y que encaje en nuestro presupuesto.

Pero también tendremos presente que un magnífico retorno de nuestra inversión depende de otros factores inherentes al artículo publicitario, como la calidad, originalidad, utilidad y atractivo, del mismo. Algún factor de estos influye en el tiempo que nuestra publicidad se va a mantener activa, otros en lo atractivo para el usuario.

Seleccionar un regalo publicitario impreso con nuestro logotipo y mensaje teniendo en cuenta todos los apartados anteriores, puede ser un proceso complicado, e incluso tedioso, para personas poco conocedoras de los productos. Por ello, antes de seleccionar cualquier cosa, debería pedir consejo a un buen profesional, como los de Promología. Nosotros nos dedicamos a esto, en exclusiva, y podemos marcarle el camino a seguir en la elección del producto idóneo para su campaña con regalos personalizados.

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