En realidad deberíamos titular este post “Conversaciones sobre Promología y regalos promocionales y de empresa”, pero sería demasiado largo para un título y, por tanto, desalentador para muchos lectores. Intentaremos ver, a través de este cambio de impresiones, las cosas que algunas personas que trabajan en Promología consideran más importantes o más difíciles de hacer en este estimulante sector de la publicidad.

Asistieron a esta mesa redonda o tertulia cuatro integrantes de la plantilla, a los que no identificaremos por su verdadero nombre: el Sr. Rojo, el Sr. Azul, la Sra. Verde y la Sra. Blanco, y yo mismo como Moderador. Posteriormente estas conversaciones fueron editadas y completadas, y he aquí el resultado:

MODERADOR: Empecemos. Imagínense ustedes que no trabajan en Promología, que son propietarios de un negocio o empresa. ¿Harían ustedes publicidad o promociones con regalos promocionales? ¿Por qué?

Sra. VERDE: Por supuesto. Hoy en día construir una marca es muy difícil y la publicidad es imprescindible, salvo casos realmente excepcionales. Los regalos promocionales son la forma más efectiva y económica de publicidad.

Sr. ROJO: Una valla publicitaria, la publicidad en un autobús o en una estación tienes que pagarla todos los meses. Un anuncio en la prensa o una cuña en la radio tienes que pagarlos cada vez que salen. Los regalos publicitarios solo se pagan una vez y ejercen sus efectos durante meses o años.

Sr. AZUL: “Regalos promocionales, la publicidad que solo se paga una vez”, podría ser un buen lema. Es apasionante pensar en esto.

Sra. VERDE: Sí, pero no nos centremos solo en el coste. ¡Es que es mucho más efectiva que la otra publicidad! Se habla que un 80% de los receptores de un regalo promocional recuerdan el nombre de la empresa que se lo dio y a que se dedica. Esta es una cifra fantástica a la que no se acerca ningún otro medio publicitario.

MODERADOR: ¿Incluida la publicidad de pago por clic en los buscadores?

Conversaciones sobre regalos promocionales.

“Visto desde el mundo competitivo y caro de la publicidad, los regalos de empresa me parecen, muchas veces, como un milagro.”

Sra. BLANCO: Yo puedo responderle a esto. El PPC (Pay-Per-Click) es muy efectivo, ya que es una publicidad que se manifiesta cuando hay una necesidad de un consumidor. Pero no es válido para la mayoría de los negocios o empresas. Además es carísimo, al menos en los sectores empresariales habituales.

Sra. VERDE: Perdón, deseo acabar con la exposición anterior. En el regalo promocional se mezclan dos efectos: el agradecimiento por el regalo y la publicidad pura y dura. Creo que esta mezcla es su gran arma y la base de su éxito.

Sra. BLANCO: Y hay más cosas que pueden “mezclarse”. Los regalos pueden utilizarse en promociones (si compras X te regalamos Y) y siguen manteniendo su capacidad publicitaria o como merchandising (y salen gratis o casi) y siguen conservando efectos publicitarios por, tal vez, años. Visto desde el mundo competitivo y caro de la publicidad, los regalos de empresa me parecen, muchas veces, como un milagro.

Sra. VERDE: Siempre dan más de lo que cuestan.

MODERADOR: Bien. Parece que tenemos claro que ustedes, como empresarios, harían su publicidad con regalos promocionales antes de cualquier otra forma de publicidad. ¿Los harían en Promología? ¿Por qué?

Sr. ROJO: Por supuesto, en Promología.

Hay risas.

Sr. AZUL: Este es un oficio muy complicado, que abarca muchos factores que pueden dar al traste con una promoción: productos defectuosos, impresiones que se borran, plazos de entrega que no se cumplen,… Nosotros sabemos cómo hacemos las cosas aquí.

Sr. ROJO: Tú los has dicho, muy complicado. Hay muchos materiales y cada uno tiene una tinta específica. Por ejemplo, muchas veces hay que aplicar una temperatura exacta durante un tiempo determinado para que la tinta emulsione y “agarre” en el objeto; en el textil impreso en serigrafía con Plastisol 180ºC durante 2 minutos. Un poco más de temperatura o tiempo y se te queman las prendas. Un poco menos y la tinta se irá con los lavados.

MODERADOR: O sea que en Promología saben mucho de todo esto y no se equivocan nunca.

Más risas.

Sra. BLANCO: Nos equivocamos algunas veces, más de las que quisiéramos.

Sr. AZUL: Es importante tener un equipo muy competente en todo el proceso (diseño, impresión de fotolitos, preparación de placas o pantallas e insolado, e impresión) para evitar errores. Pero, si los hubiera, hay que corregirlos. Nuestra última metedura de pata nos supuso unas pérdidas de más de dos mil euros (hubo otras anteriores de mucha más cuantía) ¿Asumirían todas las empresas esto?

Sra. VERDE: Muchas no. Habría empresas muy pequeñas que no podrían asumir estos gastos. Otras, simplemente, no querrían. Esta es la tercera empresa de este sector en la que trabajo y he visto cosas… Yo estaría muy preocupada si encargara productos promocionales a una empresa que no conociera, máxime habiendo pagado de antemano.

MODERADOR: ¿Hay alguna forma fácil para saber en Internet si una empresa es solvente o no?

Sra. BLANCO: Un cliente saca muchas conclusiones de la visita a una web. Por ejemplo, si el número de su teléfono se corresponde con el de un móvil, mal asunto.

Sr. ROJO: Hace un tiempo había una web de alguien que vendía material promocional desde el piso en que vivía, que en el apartado de “Nuestra empresa” ponía algo así: “En nuestras instalaciones de ‘no sé cuántos’ miles de metros cuadrados…..”

Risas.

Sr. ROJO: Pero, como se dice vulgarmente, “daba el cante”. Tanta pomposidad no encontraba acomodo en lo que trascendía de su página. Yo creo que un usuario frente a su pantalla se da perfectamente cuenta de lo que hay detrás de una página web, y si no es así puede investigar un poco, como ver la ficha de empresa y fotografías en Google o hacer una llamada para comprobar el grado de conocimiento sobre un producto y la buena o mala atención al usuario.

Sr. AZUL: Yo, antes de nada, miraría si ofrecen crédito, aunque luego no utilice esta opción y prefiera hacerlo de contado. Si sirven a crédito tienes una garantía de que se responsabilizarán de sus errores.

MODERADOR: Pero, ¿se puede imprimir en un piso?

Sra. BLANCO: No creo que nadie imprima en un piso. Supongo que quien actúa desde un piso o una oficina envía los productos a imprimir a talleres externos. Actúan como una especie de intermediarios entre proveedor, impresor y cliente final.

Sra. VERDE: Tal vez en un piso, no. Solo los olores de las tintas y disolventes alertarían a los vecinos. Pero hay muchos talleres ilegales en casas, alpendres y galpones.

Sr. AZUL: Además de competencia desleal pueden incurrir en delitos contra el medio ambiente.

Sra. BLANCO: Si una empresa se preocupa por el medio ambiente, esto es lo primero que debería mirar. La ilegalidad en las instalaciones de una empresa de productos promocionales supone, además de ilegalidades de tipo tributario, faltas muy graves o incluso delitos contra el medio ambiente, al no haber reciclaje de los muchos residuos que se generan.

MODERADOR: ¿Cuál es el tipo de producto que más les gusta dentro de los muchos que comercializan como regalos promocionales? Solo uno, por favor y sin repetirse.

Sra. VERDE: Es una pregunta muy difícil, ya que dependen del tipo de empresa y los que son buenos para una podrían no serlo tanto para otras, pero me tiraré a la piscina: las bolsas promocionales, con su enorme superficie de impresión.

Sr. AZUL: A mí los regalos tecnológicos adaptados a la publicidad me gustan mucho. Valen para casi todos, porque casi todo el mundo utiliza móviles, saca fotografías con ellos, escucha música,…. Hay un montón de artilugios económicos que gente de todos los targets busca y agradece, como auriculares, monopods, punteros, fundas,…

Sr. ROJO: Las tazas publicitarias (mugs) son el futuro, creo. En Estados Unidos llevan años arrasando y se han convertido en uno de los productos promocionales más vendidos. Sirven para hogar y lugar de trabajo y se utilizan, además, como portalápices y maceteros.

Sra. BLANCO: A la última le queda menos donde elegir, pero no me quejaré, ya que hay cientos de maravillosas familias de artículos publicitarios que me encantan: caramelos, globos, calendarios, camisetas, imanes de nevera, y muchos otros. Pero voy a ser menos original que mis compañeros y elegiré a los bolígrafos de toda la vida, válidos para todo tipo de público objetivo, de todos los precios, con los que se puede hacer una promoción masiva o un exclusivo regalo de empresa.

Hay pasión cuando los chicos de Promología hablan de regalos promocionales, y cuando la pasión es acompañada de conocimiento, es contagiosa. Intentaremos hacer otros coloquios, tal vez sobre temas más concretos, con la seguridad de que ustedes encontrarán en ellos los motivos para hacer sus campañas publicitarias con regalos promocionales, además de buenas ideas que las harán un éxito.

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